Guía
Hemorroides internas: grados, síntomas y cuándo avanzan
Las hemorroides internas se forman dentro del recto inferior y casi siempre son indoloras. Avisan con sangrado rojo brillante o con un bulto que sale al hacer fuerza. Se clasifican en grados de I a IV según cuánto prolapsan y si el tejido vuelve solo, con la mano o ya no vuelve. Los grados I y II suelen manejarse con cuidado diario; los grados III y IV con más frecuencia necesitan un procedimiento.
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En resumen
- Ubicación
- Dentro del recto inferior
- Síntoma más común
- Sangrado rojo brillante al defecar
- Clasificación
- Grados de I a IV, según el prolapso
- Grados III y IV
- Con más frecuencia necesitan un procedimiento

¿Qué son las hemorroides internas?
Las hemorroides internas son almohadillas de tejido vascular que se forman dentro del recto inferior. Están más adentro de lo que se ve o se toca desde afuera. Esa zona tiene pocas terminaciones nerviosas, así que casi nunca duelen por sí solas.
Avisan de otra forma. La primera señal suele ser sangrado rojo brillante al defecar. La otra es un bulto que sale del ano al hacer fuerza y que puede volver a entrar solo, con la mano, o quedarse afuera.
Eso las diferencia de las hemorroides externas, que están debajo de la piel del borde del ano y sí suelen doler y picar. El panorama completo de los dos tipos, qué son y por qué aparecen, está en hemorroides.
Grados de las hemorroides internas
Los grados de hemorroides ordenan qué tan avanzada está una hemorroide interna. Son cuatro y dependen del prolapso: cuánto sale el tejido del canal anal y qué tan fácil vuelve a su lugar.
| Grado | Prolapso | Síntoma principal | Qué se hace generalmente |
|---|---|---|---|
| I | No hay prolapso | Sangrado con la deposición | Cuidado diario: fibra, agua, hábitos |
| II | Sale con el esfuerzo y se reduce solo | Sangrado y sensación de bulto que sale y entra | Cuidado diario; si persiste, procedimiento ambulatorio |
| III | Sale y hay que reintroducirlo con la mano | Bulto que se debe empujar de vuelta | Procedimiento ambulatorio o valoración quirúrgica |
| IV | Sale y ya no se puede reintroducir | Bulto permanentemente afuera | Con más frecuencia, corrección quirúrgica |
La tabla ordena la lógica general, pero cada caso tiene sus matices. Dos personas con el mismo grado pueden tener molestias distintas. El grado lo confirma un coloproctólogo con un examen, no una lista de síntomas leída en internet.
Hemorroides internas de grado 1: qué esperar y qué hacer primero
En el grado 1, el tejido todavía no sale del canal anal. Lo más habitual es notar sangre roja brillante en el papel higiénico o en el agua del sanitario después de defecar. Casi siempre ocurre sin dolor y sin que se note ningún bulto. Para muchas personas, este sangrado ocasional es la primera señal de que algo pasa en esa zona.
El primer paso no es distinto del cuidado general. Más fibra y agua en el día, no hacer fuerza al ir al baño y no quedarse sentado en el sanitario más tiempo del necesario. Con esos cambios, el sangrado suele espaciarse. Si sigue apareciendo semana tras semana, lo que corresponde es un examen que confirme que es una hemorroide y no otra causa de sangrado.
Hemorroides internas de grado 2: cuando el prolapso se reduce solo
En el grado 2 ya hay prolapso. El tejido sale al hacer fuerza para defecar, pero vuelve a entrar solo apenas la persona termina y se relaja. No hay que empujarlo con la mano. Junto con el sangrado puede aparecer una sensación de bulto pasajero, algo de mucosidad o la impresión de que la evacuación no quedó completa.
El cuidado diario sigue siendo la base en este grado. Es habitual sostenerlo durante meses antes de pensar en un procedimiento. A veces el sangrado se vuelve frecuente o el prolapso tarda más en volver a entrar. En ese punto entran en juego las opciones ambulatorias que maneja un coloproctólogo, antes de que el cuadro avance a un grado mayor.
Grados 3 y 4: cuando el prolapso ya no se resuelve solo
A partir del grado 3, el tejido que sale ya no vuelve por sí solo. Hay que empujarlo de vuelta con la mano después de defecar. En el grado 4 ni siquiera eso funciona, y el bulto queda permanentemente afuera del ano.
En ambos grados aumenta la molestia para la higiene diaria. También sube el riesgo de que el tejido se quede atrapado y se le corte el riego sanguíneo. Eso sí duele de forma intensa.
Una aclaración, porque los dos cuadros se confunden: el prolapso de una hemorroide interna de grado 4 no es lo mismo que un prolapso rectal. En el prolapso hemorroidal sale un cojinete de tejido dentro del canal anal. En el prolapso rectal sale la pared completa del recto, una afección distinta que se valora y se maneja aparte. Un coloproctólogo distingue una cosa de la otra con el examen.
Los grados 3 y 4 son, con más frecuencia que los primeros dos, los que terminan en un procedimiento ambulatorio o en cirugía. En qué consisten esos procedimientos y cuándo se consideran lo explicamos en cirugía de hemorroides.
Causas y factores de riesgo
Las hemorroides internas se forman por el mismo mecanismo de fondo que las externas: presión repetida sobre las venas de la zona anal. Estos son los factores que más se repiten:
- Hacer fuerza al defecar.
- Estreñimiento crónico o diarrea prolongada.
- Una dieta baja en fibra.
- El embarazo.
- Pasar muchas horas sentado.
- El sobrepeso.
- El paso de los años, porque el tejido de sostén de la zona se debilita con el tiempo.
Estos factores casi siempre se combinan. Por eso el cuidado que ayuda toca varios frentes a la vez: la dieta, la postura y el tiempo en el baño.
Tratamientos: del cuidado diario a los procedimientos médicos
En los grados I y II, el cuidado diario suele ser suficiente: fibra, agua, no hacer fuerza y no quedarse sentado por horas. Sobre esta base, algunas personas suman venotónicos de venta libre.
Una revisión Cochrane reunió varios estudios sobre este tipo de productos, hechos sobre todo en hemorroides de primer y segundo grado. Encontró mejoría en la picazón, el sangrado y la secreción frente a un grupo de control. No vio un efecto claro sobre el dolor. Los propios autores piden ensayos más consistentes antes de sacar conclusiones firmes.
Cuando el cuidado diario no alcanza, hay procedimientos ambulatorios que no requieren hospitalización. La ligadura con banda elástica es el más usado, con una tasa de éxito de entre el 70 % y el 90 % de los casos. También existen la escleroterapia y la fotocoagulación infrarroja. Para los grados más avanzados, o cuando esos procedimientos no bastan, se considera la hemorroidectomía o la hemorroidopexia. Esas ya quedan en manos de un cirujano coloproctólogo.
Señales que no corresponden a una hemorroide interna común
Algunas señales no encajan con un brote habitual:
- Sangrado abundante o que no para.
- Dolor intenso y sostenido.
- Un bulto que se queda afuera, no se puede reintroducir y duele fuerte.
- Fiebre.
- Un cambio en el ritmo intestinal que viene con pérdida de peso.
Ese cuadro ya no se maneja con cuidado en casa: requiere una evaluación especializada.
Tampoco es lo esperable que el sangrado se repita semana tras semana pese al cuidado diario. Lo mismo vale si el prolapso tarda cada vez más en volver a su lugar. El grado exacto, además, no se deduce de una lista de síntomas: se confirma con un examen directo.
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Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los grados de las hemorroides internas?
Van de I a IV según el prolapso. En el grado I no hay prolapso. En el II prolapsa con el esfuerzo y se reduce solo. En el III hay que reintroducirlo con la mano. En el IV ya no se puede reintroducir.
¿Qué son las hemorroides internas de grado 1?
Son las que todavía no prolapsan, es decir, no salen del canal anal. El síntoma más frecuente es un sangrado rojo brillante al defecar, casi siempre sin dolor.
¿Qué son las hemorroides internas de grado 2?
Son las que salen un poco con el esfuerzo de defecar, pero vuelven a su lugar por sí solas apenas termina el esfuerzo. La persona no tiene que empujarlas de vuelta con la mano.
¿Las hemorroides internas duelen?
Casi nunca, porque la zona donde se forman tiene pocas terminaciones nerviosas. El dolor aparece sobre todo si el tejido prolapsado queda atrapado afuera y se le corta el riego. Eso es más propio de un grado avanzado.
¿Cómo se trata cada grado de hemorroides internas?
En los grados I y II, el cuidado diario con fibra, agua y hábitos suele bastar. Algunos casos se apoyan además en procedimientos ambulatorios como la ligadura. En los grados III y IV, con más frecuencia se necesita un procedimiento ambulatorio o una cirugía.
¿Cuándo se necesita cirugía para las hemorroides internas?
Se considera con más frecuencia cuando el prolapso ya no se reduce solo ni con la mano, o cuando los procedimientos ambulatorios no alcanzaron. También cuando hay sangrado importante y sostenido. La decisión la toma un coloproctólogo caso por caso.
¿El prolapso de una hemorroide interna es lo mismo que un prolapso rectal?
No. El prolapso hemorroidal es la salida de un cojinete de tejido dentro del canal anal. El prolapso rectal es la salida de la pared completa del recto, una afección distinta que se valora y se maneja aparte.
¿Las hemorroides internas de grado 1 y 2 mejoran solas o necesitan cuidado?
El cuidado diario ayuda a que las molestias bajen: fibra, agua, no hacer fuerza al defecar. Pero no hay una fecha fija para eso ni una garantía de que desaparezcan sin más. Si no hay cambios o el sangrado se repite, el caso requiere una evaluación especializada.